Reitora: Profª. Drª. Andreya Mendes de Almeida Scherer Navarro

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La Universidad Candido Mendes cuenta con el apoyo de la Associação Sociedade Brasileira de Instrução, la institución privada de educación superior más antigua del país, fundada en 1902 por el Conde Candido Mendes de Almeida, junto con la Academia de Comércio do Rio de Janeiro. En 1919 se creó la Facultad de Ciencias Políticas y Económicas de Río de Janeiro, la primera escuela superior de Economía de Brasil.

En la década de 1950, la Academia se convirtió en la Escuela Técnica de Comercio Candido Mendes, dedicada exclusivamente a la educación secundaria. En la misma década, Candido Mendes de Almeida Junior creó la Facultad de Derecho Candido Mendes, con sede en el Convento do Carmo, en Praça XV de Novembro, estableciendo un estándar de excelencia en el campo de las ciencias jurídicas y siendo precursora en la enseñanza de práctica forense.

En la década de 1960, su hijo Candido Mendes inauguró el Instituto Universitário de Pesquisas do Rio de Janeiro – IUPERJ, dedicado a estudios de posgrado stricto sensu, con maestría y, posteriormente, doctorado en Ciencias Políticas y Sociología. La calidad de la docencia y el programa de investigación desarrollado en IUPERJ tiene reconocimiento nacional e internacional.

En la década de 1970, la entonces Facultad Candido Mendes se expandió para Ipanema y desarrolló programas de formación técnico-científica y cursos de Administración de Empresas, lo que dio origen a los campus de Campos dos Goytacazes y Nova Friburgo. También en Ipanema se creó el Centro Cultural Candido Mendes, que se convirtió en un referente de la cultura carioca y fue pionero en una serie de iniciativas en las áreas de cine, teatro, artes visuales, poesía, video y extensión educativa.

A partir de 1997, año en que Candido Mendes fue acreditada, por decreto presidencial, como universidad especializada en Ciencias Humanas y Sociales Aplicadas, se crearon nuevos cursos y campus, incluyendo las unidades en Tijuca, Centro (Pio X), de Padre Miguel , Jacarepaguá y Méier, además de las de Niterói y Araruama, en el estado de Río de Janeiro, y de Vitória, en Espírito Santo.

En 2001 se crea el Instituto de Humanidades, integrando docencia, investigación y extensión, con un amplio programa de iniciación científica, y agregando dos centros de estudios y cursos de pregrado, en las modalidades de licenciatura (“bacharelado” en Brasil) y graduación (licenciatura en Brasil), y posgrados, en Ciencias Sociales, Historia, Literatura, Fotografía, Arte y Cultura, Turismo y Relaciones Internacionales.

La Universidad Candido Mendes se destaca entre sus pares por ser una institución históricamente comprometida con la excelencia en las actividades de investigación y posgrado, manteniendo centros e institutos de investigación, cuatro programas de maestría y dos de doctorado, así como decenas de posgrados lato sensu. Publica seis revistas académicas.

La institución abrió, a partir de 2011, nuevos campus en diferentes regiones de Río de Janeiro, como las unidades de Santa Cruz y Bangu, en la Zona Oeste, y la unidad de Penha, ubicada en la Zona Norte de la ciudad.

Distribuidas en un total de 11 unidades con 17 cursos de pregrado y varios otros en las modalidades secuencial y tecnológica, las actividades de la Universidad Candido Mendes, avaladas por más de un siglo de tradición y excelencia, en las que se ha consolidado como referente nacional y referente internacional en Ciencias Humanidades y Ciencias Sociales, reúne a más de 10.000 estudiantes, en las modalidades presencial y a distancia, y alrededor de 500 profesores e investigadores.

Desde 1902, nos hemos negado a ser una empresa rentable. Nos organizamos en la línea del servicio más barato – si no simbólico – para satisfacer el hambre de educación de la clase media baja, de los vendedores y oficinistas, que buscaban una nueva carrera y la profesionalización capaz de brindarles seguridad laboral y lo mejor de su conocimiento. Inmediatamente, Candido Mendes Sr., el Conde, advirtió a su pueblo que un educador no es un vendedor de agua. En otras palabras, aprovechar la dramática escasez de estos servicios en los países subdesarrollados, con un mínimo de sobreprecio, no una sobreganancia que amenaza los pobres de nuestro país.

Sobre la UCAM

Con la creación de la Facultad de Ciencias Políticas y Económicas, el 2 de junio de 1919, primera rama de nuestra trayectoria universitaria, se estableció el primer instituto universitario de investigación en Río de Janeiro. La semilla fue plantada, de manera profética. Los fundadores entendieron que de nada serviría la formalidad de transmitir el saber sin el sobresalto de la experimentación, en un país acostumbrado a la reproducción exhaustiva de modelos ultramarinos y al disfraz de la realidad en la que se apoyaba. Insistimos en la promesa y la persistencia de lo que llegó a ser, en 1963, la realización, bajo las mismas siglas, del primer organismo privado de investigación en Ciencias Sociales, que es nuestra Casa de Excelencia, que tiene sus pilares en la unidad de Praça Pio X, en el centro de Río.

Con la creación de la primera Facultad de Economía y Contabilidad Superior del país, junto con Álvares Penteado, en São Paulo, mantuvimos, hasta fines de la década de 1930, el papel de proveedores del currículo final de estas materias. Hemos vislumbrado el estudio científico del poder, que se convirtió finalmente en el primer posgrado en Ciencias Políticas del país, en 1967, al que se suma la Sociología en el mismo grado de exigencia académica. Visualizamos, como Clark Kerr, la multiversidad, no el clásico y pobre perfil de estudios hacinados en un solo campus.

Pensamos en un patrón claro de nuestra oferta básica de Ciencias Sociales – Derecho, Economía, Administración, Contabilidad Superior – en su sede en la Praça XV.

Nos movió la idea de reproducir ese mismo módulo de excelencia y tradición, golpeado desde hace más de medio siglo, en otras áreas del espacio carioca. Lo reproducimos en Ipanema, ofreciendo otra opción de enseñanza en un área tradicionalmente delimitada, entonces, entre las tareas de las universidades PUC y Santa Úrsula. Seguimos con el implante en Campos y en Friburgo. La ampliación estuvo presidida por la idea de crear un primer espacio didáctico privado, cubriendo progresivamente toda la dimensión del estado. Era, al mismo tiempo, para evitar las migraciones forzadas de estudiantes dentro del estado Río de Janeiro, con el riesgo, muchas veces, de hacer fenecer – a falta de retorno a sus tierras natales – las vocaciones, en el Norte o en el Centro del estado, capaces de dar lo mejor de sí mismos, si volvieran, de hecho, al entorno en el que surgieron. A continuación, avanzarían los campus de Niterói, Tijuca, Méier, Jacarepaguá, Penha, Araruama, Santa Cruz, Bangu, Padre Miguel y Guadalupe.

Al final, no nos quedamos callados en el autoritarismo, y en el invierno de polémica que silenció a Brasil, su debate y sus franquicias de espíritu, a partir de 1964. Durante los años del régimen militar, Candido Mendes logró invitar a varios pensadores, mantener actualizada la inquietud de conocer al brasileño y abrirla a las exigencias del humanismo. Arnold Toynbee, Gunnar Myrdal, Justice Douglas of the US Supreme Court, Edgar Morin, Bob Kennedy, Paul Rosenstein-Rodan, Georges Lavau, Everett Hagen, Samuel Huntington, Alex Inkeles, Talcott Parsons, todos protopersonas, nos dieron su palabra y la dirección de sus conocimientos, en un país mudo.

Han sido 12 décadas de una vieja pasión por la excelencia, que se adornan con un cúmulo de educadores o devotos de su exclusiva convicción de cuál es el mejor servicio. En su premonición, o en la insistencia de los valores del pasado, en los cursos y contenidos de los aprendizajes ofrecidos, mantuvimos el Derecho Romano y abrimos los primeros cursos de Derecho Económico Público. Insistimos en la Deontología Jurídica e implementamos el primer curso de Prácticas Forenses – FUCAM –, antes de las prácticas de los Exámenes de Abogados.

Hogar de la comunidad y no de acción entre amigos. Feroz en sus creencias y en la verdad intransitiva de una pasión y una gracia, en lo que heredamos, en este trabajo y en esta obsesión, de Candido Mendes Sênior (1902-1939) y de Candido Mendes Junior (1939-1962).